Bowling for Saint George

Ciertamente tener cuatro horas seguidas (de las 17 a las 21 horas) de una de las clases más pesadas del curso te dan ganas de tirarte en plan mata o muere, a lo berserker (unos nórdicos muy mazas que se lanzaban al combate casi desnudos y todo emperraos dando la sensación de que se te iban a comer vivo, cosa que por otro lado no era imposible).

A diferencia de ellos, a falta de beleño negro o cornezuelo del centeno (los honorables ancestros del LSD), las opciones se reducen drásticamente hasta el nivel del precipicio que conduce a una horrible muerte por tedio o, ante la murphiana amenaza de que mañana pueda ser peor, tomártelo a lo Eric Harris y liarla parda.

Una respuesta para “Bowling for Saint George”

  1. Te entiendo, yo también arrasaría con el lugar aséptico y detestable del que hablas. Liarla parda es lo que habría que hacer, de hecho, lo he intentado últimamente, desde la libertad de expresión y con la cultura por bandera.

    Pero lo único que he conseguido es comprobar que el rebaño es más grande de lo que pensaba.

    Odiar es el mejor prozac.

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